Redes Sociales Y Antisociales (Un Futuro Diferente nº 136) por Oswaldo Enrique Faverón Patriau

August 20, 2019

Redes Sociales Y Antisociales (Un Futuro Diferente nº 136) por Oswaldo Enrique Faverón Patriau

Titulo del libro: Redes Sociales Y Antisociales (Un Futuro Diferente nº 136)

Autor: Oswaldo Enrique Faverón Patriau

Fecha de lanzamiento: March 14, 2018

Número de páginas: 203 páginas

Obtenga el libro de Redes Sociales Y Antisociales (Un Futuro Diferente nº 136) de Oswaldo Enrique Faverón Patriau en formato PDF o EPUB. Puedes leer cualquier libro en línea o guardarlo en tus dispositivos. Cualquier libro está disponible para descargar sin necesidad de gastar dinero.

Facebook recoge todo lo que haces en la red social. Incluso, textos, fotos y videos. El escándalo Facebook, con Cambridege Analytic, despertó dudas sobre el uso de sus datos por las redes sociales y los motores de búsqueda.
Lo que un usuario escribe, en su página Facebook o en otras de sus «amigos», las fotos o videos que publica, los «Me gusta», lo que comparte, lo que consulta, la identidad de los usuarios con los que interactúa, o su geolocalización. Lo mismo sucede con instagram y WhatsApp, filiales de Facebook, Snapchat o Twitter, aunque el abanico es menor en estas últimas plataformas. Si el usuario lo autoriza, Facebook busca informaciones en los sitios de internet que consulta mientras está conectado a la red social.
Facebook asegura que no vende los datos personales identificables o los datos agregados. Lo que vende es que un anunciante llegue entre los usuarios de Facebook al público al que apunta.
Twitter, por su lado, vende tuits, o el acceso a un motor de búsqueda; se interna para ver todos los mensajes publicados en un periodo dado.
La inmensa mayoría de las redes sociales abren sus puertas a compañías externas que crean aplicaciones que se nutren en parte o totalmente de la explotación de los datos de usuarios de esas redes.
En el caso de Facebook, la parte pública, es decir toda la página para algunos, únicamente el nombre, apellido y la foto para otros, no necesita autorización del usuario. En cambio la utilización del resto requiere el consentimiento del interesado. Únicamente los datos bancarios o de pago que posee Facebook están fuera de límites. Muchas cosas que eran posibles en el 2011 ya no lo son porque Facebook era más abierto antes. Pero cuando los datos son recabados por estas aplicaciones, escapan a Facebook o a otras redes sociales.
Es como aplicar una regla sobre la cual Facebook no tiene jurisdicción. Y no hay herramientas para recuperarlas, aunque alguien lo prometa. Cuando alguien accede a esos datos, Facebook no tiene como saber lo que harán con ellos. Solo pueden creer en su palabra. Es como enviar un correo electrónico y preguntarse qué hará con él el destinatario.
Oath o Bing (Microsoft), los principales motores de búsqueda están integrados en los gigantes de internet que proponen varios otros servicios a los internautas. A través de ellos, se recaban datos adicionales, que cruzados con los recabados de los motores de búsqueda, trazan un perfil del internauta. No precisas decirle a Google tu edad o tu sexo. Pueden determinarlo por multitud de factores. Al igual que las redes sociales, sus ingresos provienen en gran parte de la publicidad. No venden datos, sino el acceso a un consumidor muy preciso, fruto del cruce de datos del motor de búsqueda, pero también por las búsquedas y contenidos vistos en YouTube, su filial. Google desde hace tiempo explota el contenido de los mensajes electrónicos de los internautas con una cuenta Gmail, pero el 2017 anunció que no lo hará más.
En Estados Unidos no existe casi ninguna ley que proteja los datos de las redes sociales o motores de búsqueda. Pero la autoridad reguladora, la Federal Trade Commission (FTC), las vigila y ha sancionado a Facebook a partir del 2011 por su gestión de datos personales. También concluyó un acuerdo con Google en 2013 por prácticas que atentaban contra la competencia.
En Canadá y Europa, hay límites para el uso de datos, sobre todo para informaciones ligadas a la salud. La jurisprudencia sobre estos asuntos es casi inexistente. En Europa, Facebook fue sancionado en 2017 con 135 millones de dólares por la Comisión Europea por compartir datos personales con WhatsApp. En Francia, la Comisión Nacional de Informática y Libertades (CNIL) aplicó en 2017 una multa de 185.000 dólares a Facebook por faltas en su gestión de datos de los usuarios. El reglamento general sobre la protección de datos (RGPD), un texto europeo que entrará en vigor el 2018, definirá normas claras en la recolección de datos.